El hijo de los yonkis
EL HIJO DE LOS YONKIS –¿Estás bien? ¿Te han llegado a pegar? –No, pero me han roto la camisa y me habrán dejado moratones al agarrarme, porque tengo una piel casi transparente. –Tendrías que denunciarles ahora mismo. Si quieres te acompaño a comisaría y testifico por ti. A esos dos los he visto alguna vez, sé de qué van y que se mueven en tugurios de ultras. –Estaba pegando carteles para la huelga del 8 de marzo y ya ves… A Andrea se le quebró la voz y rompió a llorar para desahogar la tensión que le estaba atenazando. Aquel chico que había aparecido casualmente le había librado de aquellos dos matones. Le pareció un tipo enérgico que chillaba como cuatro juntos a pesar de parecer un tirillas -bueno era él, que había crecido entre luchas de pandillas de los barrios colindantes-. Le agradeció con la mirada lo que había hecho. Andoni le susurró lo primero que se le ocurrió para tranquilizarla. “Llora todo lo que quieras que no te dé corte”. No sabía qué hacer, pe...